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miércoles, 7 de marzo de 2018

No hay que cambiar el marketing que divulgan los libros

Este artículo se publica también en Imark, y con Expertos en marca quienes han estado interesados en la difusión del mismo.

Por: Daniel Naranjo (asesor y docente en temas de mercadeo. A veces, escritor sobre temas de mercadeo)

Por estos días leo a varios que están diciendo lo mismo: “Hay que cambiar la forma en que hacemos marketing…”, “necesitamos un nuevo marketing…”. A todos ellos, a todos mis colegas debo decirles algo: ¡Por favor, léete un libro de marketing!
Es en serio. A todos los que dicen eso les recomiendo que vuelvan a leer un libro de mercadeo, aunque sea alguno de aquellos clásicos con los que estudiaron hace algunos años. Porque no importa cual elijas, todos aquellos libros de mercadeo bien escritos comienzan con una verdad que todos los gerentes de todas las empresas deberían tatuarse: la labor del marketing es hacer superflua la venta (o dicho en español, que la venta no sea necesaria pues la compra se dé por naturaleza). Eso lo viene diciendo Kotler desde que estaba chiquito, y lo venimos repitiendo en clase hace más de 20 años. No es novedad. Lo triste es que aún nos cuesta entenderlo. Y digo nos porque hablo de los docentes que enseñamos del tema, de los gerentes que lo tratamos de predicar y de los empleados que debemos ponerlo en práctica.
Esa frase es más que una forma bonita de decir algo. Es una declaración de principio y de propósito: Decir que la labor del mercadeo es hacer superflua la venta implica que en lo que hay que centrarse es en la generación de la compra y no en la gestión de la venta. Y eso es algo que en este país no se entiende pues nos dejamos llevar por montones de simplificaciones que resultan equivocadas.
¿A qué simplificaciones me refiero? Pues bien, comencemos con la más evidente.
En Colombia se entiende que el mercadeo es para dos cosas. Si, es verdad, a veces tratamos de convencer con otras definiciones, pero en la práctica tanto los alumnos en las clases como los empleados en las empresas se llevan un residual de comunicación distinto: El marketing es o para vender o para crear marca.
Primer error: pensar solo en vender
Quienes piensan que se hace para vender han caído en una gravísima simplificación de suponer que ventas es igual a compras. Y no es lo mismo.  La venta es un proceso que parte de la empresa hacia la persona, mientras que la compra es un proceso que parte de la persona hacia la empresa.
En mis clases suelo explicarlo pensando en las relaciones de pareja: No es lo mismo decir “enamórate de mí porque soy la mejor opción” que hacer que se enamoren de ti porque “eres la mejor opción”. En la una estamos presionando la relación, en la otra estamos haciendo méritos para conseguir la relación.
Es muy distinto. Si las empresas de verdad entendieran esa diferencia no tendrían “asesores de ventas” sino “asesores de compras”. No habría “salas de ventas”, habría “sitios de compras”. Cuando alguien entrara a una tienda no habría desespero por vender producto sino urgencia por generar satisfacción. No es lo mismo, en serio.
Ahora bien, hay otros que piensan que el mercadeo se hace para crear marca. Es lógico: la marca transmite un respaldo que facilita la compra. La marca crea confianza. El problema es que quienes suelen pensar en la marca como el objetivo primario del mercadeo de nuevo caen en la simplificación: Asocian marca con venta y no marca con confianza. Esa diferencia tampoco es sutil. Tu pareja tiene confianza en ti y por eso te hace caso. No por tu nombre. No por tu título. Lo hace por la confianza que has generado a lo largo de la historia. Hacer marca no es poner publicidad. No es poner el logo más grande, no es cacaraquear más fuerte que el resto de gallinas del gallinero. Hacer marca es poner huevos cada mañana, sin falta, a la misma hora y con doble yema para que el otro se enamore de mí.
La verdad es simple, hacer mercadeo no es enfocarse en las ventas y mucho menos enfocarse en la marca. Hacer mercadeo es enfocarse en la creación de relaciones de valor para todos los participantes.  TODOS los participantes.
No hay un solo texto que diga que hacer mercadeo es acabar con los recursos naturales o producir a costa de una comunidad. No hay un solo texto que diga que hacer mercadeo es engañar al otro para que compre. No hay un solo texto que diga que mercadeo es pasar por encima de la ética, abusar de la sociedad, traer malestar al mundo.
Todos en cambio hablan de bienestar, de satisfacción, de relaciones, de clientes felices, de personas felices. Es allí, precisamente, donde habita el error de la segunda simplificación, para mí la más profunda.
Segundo error: decir y no actuar
Las empresas logran recitar con frecuencia aquello de “queremos centrarnos en el cliente”, pero nunca actúan de acuerdo con lo que recitan. Se centran en captar valor del cliente, no en darle valor al cliente. Insisto, no es una sutileza, es un enfoque completamente diferente.
Vuelvo con un ejemplo de clase: Todos han escuchado de las famosas 4 P de mercadeo: El precio, la plaza, el producto y la promoción. Al definirlas hablan de “lo que yo vendo, en el lugar en el que lo pongo a la venta, al precio que nos permita ganar a toda la cadena y con aquello que yo anuncio”. ¡Qué esquizofrenia más grave! ¡Qué profundo trastorno de personalidades múltiples! ¡Qué incoherencia!
Supongamos que lo que queremos es conseguir una pareja. Decimos que “queremos centrarnos en ella”, declaramos que “la pareja es lo más importante…”  Y luego, queremos que se enamore de lo que nosotros hacemos, al precio que nosotros digamos, en el lugar en el que nosotros digamos y escuchando lo que nosotros decimos. ¿En qué momento se entendió que generar felicidad es hacer que el objeto de nuestro amor haga exactamente lo que yo quiero? En la vida real eso se llama abuso, eso se llama maltrato. Y ambas cosas son delito.
Porque, insisto, no es lo mismo. Si usted quiere enamorar debe preguntar qué necesita y desea su pareja de usted, dónde y cómo lo necesita, cómo puede hacer más fácil que acceda a él y, sobre todo, qué quiere decirle. Y eso también lo dicen todos los libros de mercadeo.
Así que le digo la conclusión: No necesitamos nuevos textos de mercadeo, necesitamos hacer lo que dicen todos los textos viejos. O más bien: No necesitamos una nueva forma de hacer mercadeo, necesitamos hacer mercadeo como todos los que de verdad saben del tema nos vienen diciendo hace años pero nunca hemos querido hacerles caso.

lunes, 20 de abril de 2015

La P más importante

"...Al final, tratar de identificar una variable clave por encima de las otras no lleva a otra cosa que a una concepción excluyente, a una visión disyuntiva de la disciplina del mercado, como si no fuera acaso evidente que el mercadeo es un asunto de inclusiones, de articulaciones, de armonización entre las variables.


El asunto más importante de toda la teoría del marketing es el valor. Todas las variables deben responder a el, todas las acciones.


A veces parecerá que el valor se viste de una variable. Entonces pensaremos que un producto se compra sólo por su precio, o por su calidad, o por la conveniencia del lugar, o por cualquier otra razón. Pero en cada uno de esos casos lo único que realmente importaba para el consumidor era que aquello que adquirió tuviera para el valor."


Extracto de un debate sobre cuál es la P de marketing más importante.

jueves, 11 de febrero de 2010

5 principios de servicio al cliente

El servicio al cliente, sin duda, es uno de los temas más interesantes en el universo del marketing. Erróneamente se asume que es un asunto de personal de primera línea, pero rara vez los errores profundos de servicio se deben a las personas (aunque sin duda hay casos de casos).

En realidad, los problemas profundos suelen verse claramente en los procesos. Sin embargo, claramente no es un asunto que se soluciones "cambiando el proceso". Cambiar los procesos SIEMPRE ayuda, pero no garantiza el éxito. La magia está en ser capaz de pasar por encima de los procesos cuando se requiere. La magia está en tener principios, y trabajar según estos principios.

La siguiente presentación habla sobre esto. Sobre principios.

domingo, 17 de enero de 2010

Una gran historia

Es normal, demasiado normal, que quienes trabajamos en mercadeo nos dejemos llevar por el día a día. Es normal que nos preocupemos más por pensar en "cómo responder a la competencia" que en cómo hacer mejor aquello que sabemos hacer bien.

Es normal, pero eso no implica que este bien. Es de hecho uno de los errores más frecuentes que día a día se ve al sentarse con los clientes. Demasiada preocupación por el día a día y muy poca por hacer bien las cosas, demasiada preocupación por la operación y muy poca por la estrategia real.

Ese afán por el día a día hace que muchas veces nos preocupemos más por lo accesorio que por el producto en realidad. Ese mismo afán es el que hace que olvidemos que tanto como un buen producto necesitamos una buena historia. Si además es una historia real no hay quien nos detenga.


viernes, 22 de mayo de 2009

Tendencias

Hace un par de días he terminado mi participación en un Seminario de Comportamiento del Consumidor en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB).  

Dentro de varios temas que tratamos, uno de los más importantes y que se convirtió en centro de varias de las sesiones de trabajo fué el de las tendencias.

Y claro, como siempre ocurre en estos tiempos, se quería hablar de las tendencias específicas del consumidor 2.0, de las tendencias de internet. Pero, como señalé, las tendencias existen desde antes de internet y no podemos pensar que el internet explica todo, que crea todo. Hay mucho más allá. 

Sobre este tema en particular he diseñado esta presentación, basándome en gran parte en el hermoso trabajo de Cristina Quiñones de Consumer-insights. Un pequeño giro de tuerca más sobre lo que aquí en suramerica estamos construyendo. 

Pongo en este reblujo la presentación que sobre el tema hice. Un agradecimiento muy especial a quienes participaron como viajeros en este seminario. Maravillosos estudiantes. Espero que todos hayamos aprendido. Al menos yo lo hice. 


lunes, 27 de abril de 2009

La paternidad, el marketing y los coches de bebé

Cuarto de reblujo nació hace ya más de dos años…y la verdad fui un padre muy irresponsable.Afortunadamente el otro papá si fue menos irresponsable que yo y ha hecho que ya de sus primeros pasos…

Por estos días he tenido la noticia de la paternidad y eso ha hecho que concentré mi mirada en cuánta cosa de bebés exista…desde los coches hasta los pañales. En esta mirada he descubierto (algo que millones ya lo habrán descubierto con toda seguridad) y es que aquella teoría de la publicidad de hablarle al comprador/influenciador/usuario es fundamental.
Voy a hablar de un producto específico: los coches para bebés.


Este como otros tantos mercados tienen miles de opciones…marcas …para mi muchas de ellas eran transparentes hasta hace poco pero…ya no.. les voy a citar algunas (los que son padres podrán entenderlo…Graco, Infanti, Teknum, Jeep, Maclaren, etc.)

A ver, ahora imaginen la escena. Es un sábado al mediodía y el feliz futuro papá quiere sorprender a la futura mamá con un regalo para los tres…y de puro imbécil decide que lo mejor es regalarse un coche. Vuelvan a imaginar: un papá que nunca ha entrado a esa sección de las tiendas, ni por asomo, se para de frente a una singularidad de carros de todos los tamaños, colores, precios, marcas y funciones… cuando uno está parado con una cara de asombro por no tener idea de cómo comparar aparece una dependiente del almacén con la pregunta clave de servicio al cliente “¿Busca un coche?” Uno con cara de susto afirma, y dice…si quiero uno muy bueno…

Y de nuevo las marcas aparecen…ah …las marcas… la memoria de macho entonces juega a nuestro favor…jeep, mclaren…esas si son buenas marcas (claro porque uno conoce ninguna otra de las que están ahí y las relaciona inmediatamente con cosas conocidas). Pero cuando la dependiente comienza a explicar entonces uno peligra… una conversación típica puede ser:

Dependiente: “¿Cuántas posiciones quiere?”

Futuro papá:  ¿Eh… cuántas hay? (¿Cómo así? ¿Es que el bebé tiene posiciones?)

D: Hay varias opciones de posición fija, hasta este modelo de cinco posiciones

FP: bueno…eh… de varias posiciones…(Con impresionante lógica masculina pienso que varias debe ser mejor que una...)

D: Hay varios tamaños…

FP: Sí claro, varios tamaños…¿cuáles? (¿Acaso los bebés no vienen en tamaño estándar?)

D: ¿Hay varios tamaños…lo quiere con cargador adicional?

FP: ¿Cargador? (¿Será para el celular?, no, no debe ser....) ¿Ay dios…eh… cuál es el que la gente compra más?
D: Depende (risas) si lo compra el papá es ese (señalando un coche marca jeep de diseño ultramoderno) pero…si viene la mamá es este…y señala otro absolutamente diferente…

FP: ah… bueno, mejor yo vuelvo con mi esposa.

Bueno la verdad si volví con mi esposa y en una clase de gran maestría me desbarató mi teoría de la importancia de la marcas, en menos de 10 minutos demostró como los coches no estaban diseñados para las mamás, que parecían más juguetes para hombres (por aquello de las llantas) pero que los hombres no se fijaban en ciertos detalles: 
  • ¿Cómo cierra? 
  • ¿Sistema de sombrilla? 
  • ¿Cabe en la maleta? 
  • ¿Podrá mi esposa con el sólo? 
  • ¿Es liviano? 
  • ¿Tiene duración para por lo menos 8 meses? 
En fin…un listado de preguntas que nunca se me hubieran podido ocurrir.

Finalmente y luego de comparar algo así como 5 marcas recaímos en la marca que yo creí podría ser buena…Maclaren (bueno no la confundan con Mclaren esa es la que diseña carros que ganan en fórmula 1) Tenía unas condiciones de funcionalidad que ninguno otro podía rebatir, era a todas luces el coche perfecto... pero…

Cuando salí observé un papá con cara de felicidad acabando de comprar un coche (que sólo él iba a poder cargar, doblar y manejar)….con sutileza le hablé y le dije…
"De corazón…es mejor que vengas con tu esposa…"


*******

Ahora sí las preguntas de marketing que me hice luego de mi experiencia de coches: 
No he visto publicidad de este tipo de objetos, no al menos que estuviera dirigida a mí, es más, busqué al llegar a casa en internet y no encontré…creo que existe una oportunidad, ¿por qué no crear una publicidad que evite el bochorno paterno? Yo en particular creo que es viable, y que argumentos de los que los niños podemos entender pueden ser muy útiles al momento de la compra…materiales, flexibilidad, facilidades de transporte, etc.

Probablemente suene exagerado esto que acabo de escribir, pero estoy seguro que me voy a encontrar más de estas cosas en este proceso paterno. Vamos a ver qué tan claro están las acciones de marketing…Vamos a ver si son acciones femeninas o masculinas... En resumen, vamos a ver.

martes, 16 de diciembre de 2008

Preguntas obvias



Quienes trabajamos en consultoría solemos pensar lo mismo. Hay gerentes que no conocen su negocio. No implica esto que sean malos gerentes, para nada. Pero si señala que podrían ser mejores. Es lógico, la vida moderna lleva a la necesidad de mayor velocidad, y nuestros gerentes se vuelven expertos en solucionar problemas que ocurren, y no en anticiparlos...

Lógico, existen gerentes que son otra historia. Que son los que nos enseñan a quienes trabajamos desde la barrera. Y muchos de ellos nisiquiera saben de mercadeo. Independiente de si son gerentes del primer o del segundo tipo, una constante que señala Paco Underhill con suma claridad tiene que ver con el tipo de preguntas que se hacen.

A partir de lo planteado por Underhill, una presentación que destaca 5 preguntas fundamentales que todo gerente debe hacerse. Y si no puede responderlas, es hora que contrate a un equipo de investigación. Y ojalá a uno que sepa lo que hace.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Lovemarks

Lovemarks
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Kevin Roberts, en 2004 escribió un interesante texto sobre lovemarks. El texto trata de resolver una pregunta simple... ¿Qué hay después de la marca?

Pues bien, hace unos meses en un curso para una maestría fuí invitado a hablar un poco sobre el tema. Y qué mejor que hablar de lo que cuenta Roberts, pero dando un giro a lo que en el país hacemos.

Ahora, después de pensarlo un poco, la presentación entra a formar parte del reblujo...

También puede verse en: lovemarks